Cuadro que representa una vista urbana, describiendo tejados coloridos de casas encaladas y la silueta de una iglesia con una gran cúpula y una torre. Podría tratarse de una visión aérea de parte del casco antiguo de la ciudad de Sevilla.
La obra plantea colores tenues y pastel, y una simplicidad geométrica en la composición, generando una mínima expresión de color. El cielo describe tonos grises pardo y neutro, mientras que las casas producen un mayor contraste cromático, aproximándose de esta manera al espectador en un primer plano bajo. Se encuentra firmado y numerado en el reverso del bastidor, en su ángulo superior derecho, "CUÉLLAR, 18". Posee un marco de protección de madera blanco.
Es una figuración contemporánea en la que el dibujo está presente, planteando un esquema geométrico y desarrollando los volúmenes de los perfiles de las arquitecturas. Aún así, este estudio de volumetría queda difuminado, denotando un estilo desenfadado en el que el trabajo de la luz y el color son los argumentos más importantes. Esto se hace posible gracias a la utilización de pinceladas sueltas y ágiles.