Cuadro que representa un paisaje natural muy colorido en el que apenas se distinguen los elementos que lo componen. Destaca en primer término un árbol muy frondoso a la izquierda y un camino en la parte inferior derecha que avanza hacia el fondo del cuadro. Predominan en la obra los tonos azules sobre los que resaltan los verdes, aunque también aparecen en la parte inferior derecha amarillos que iluminan el camino y se pierden en los azules y verdes más neutros, proporcionando profundidad de campo.
La composición refleja un estilo de pinceladas muy sueltas y vivas, que nos ofrece una figuración dinámica pero equilibrada, rica en fuerza plástica que recuerda el postimpresionismo de Gustavo Bacarisas. La obra se encuentra firmada y fechada por su autor en su ángulo superior izquierdo: "M. Criado 78". Tiene un marco de protección de madera en color blanco.