El vaciado nº 20 perteneció a la colección de Mengs, que la donó a Carlos III y a su vez, el monarca la cede a la Academia.
Es propiedad de la Universidad de Sevilla, en posesión de la Facultad de Bellas Artes. El primer ejemplar de serie de este vaciado fue realizado por el escultor real Felipe de Castro, en el taller del Palacio Real de Madrid. Procede de uno de los bronces comprados por Velázquez en su segundo viaje a Italia. Posteriormente fue donado por el rey en 1743 a la Real Academia de San Fernando de Madrid. Fue ejecutado en el Taller de vaciados de la Real Academia de San Fernando. Ingresó en la citada Universidad como una adquisición.